Principio de vida: Dios asume toda la responsabilidad
Dios asume toda la responsabilidad en cuanto a nuestras necesidades, si lo obedecemos.
Todos tenemos necesidades. Cada uno de nosotros experimentamos tiempos de pobreza física, emocional, espiritual, interpersonal o financiera, que nos hacen dudar si el Señor realmente se preocupa por nosotros. Cuando las circunstancias se agravan y pasan los días y las semanas, nos preguntamos por qué razón siguen sin ser satisfechas esas necesidades. Sabemos que el Padre celestial es plenamente capaz de proveer para nosotros, por lo que surgen las preguntas: ¿Por qué razón Dios no me libera de estos problemas? ¿Va Él realmente a ayudarme?
Sí, Él lo hará. El Señor puede y está dispuesto a proveerle todo lo necesario. De hecho, Romanos 8.32 nos dice: “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”. Al Padre celestial le complace suplir para las necesidades y los deseos de sus hijos. Sin embargo, hay una condición —deben obedecerle. Por tanto, hágase esta pregunta: “¿Estoy totalmente sometido a Dios?”. Si lo está, tenga entonces la seguridad de que experimentará su abundante provisión. Confíe en que Él cambiará sus circunstancias.