Principio de vida: Dios actúa a nuestro favor
Dios actúa a favor de quienes esperan en Él.
¿Qué es aquello que usted ha estado esperando? ¿Qué promesa del Señor anhela ver cumplida? Es posible que cada día se despierte con la esperanza de tener una buena noticia sobre su situación. Pero cuando no la recibe, o se da cuenta de que la espera podrá ser larga, puede sentirse frustrado y desalentado.
Si esto es lo que está experimentando ahora mismo, entonces está enfrentando una de las lecciones más difíciles en la vida del cristiano, que tendrá usted que enfrentar una y otra vez a lo largo de su vida. Aprender a esperar en Dios es un reto, pero es absolutamente necesario para su fe y su relación con el Padre. ¿Lo conoce usted lo suficientemente bien como para confiar en Él? ¿Es suficientemente fuerte su confianza en el carácter de Dios como para soportar, no importa el mucho tiempo que tenga que esperar la bendición? Usted sabrá, por medio de la prueba, si su corazón le pertenece o no realmente a Él, o si en realidad está puesto en lo que el Señor puede hacer por usted.
Cobre ánimo sabiendo que, mientras espera, el Señor está obrando en bien suyo de una manera que superará todas sus expectativas (2 Co 4.16-18; Ef 3.20, 21). El conocimiento que Él tiene de usted y de su situación es absolutamente perfecto, y Dios nunca ha dejado de cumplir ninguna de sus promesas (Jos 21.45). Por tanto, puede confiar en que Él le dará lo mejor que tiene para su vida. Tenga fe en su tiempo absolutamente perfecto. Usted recibirá lo que anhela su corazón, no sólo cuando su respuesta esté perfectamente preparada para usted, sino además cuando esté realmente preparado para recibirla (Sal 37.4).