El cuidado de los necesitados


Cuando me mudé a la ciudad de Nueva York, acostumbraba a llevar barras de granola y botellas de agua en mi bolso para dar a los indigentes que encontraba en mi camino a la oficina. Rápidamente me sentí abrumada por el número de personas necesitadas.

Pronto comencé a quedarme sin mis suministros diarios antes de llegar a la calle en que vivía la mujer que me inspiró a hacer este esfuerzo. Eso me hizo sentir como si yo fuera la única persona que estaba dando de comer a las personas necesitadas de Nueva York.

Por supuesto que no era la única, ni tampoco tenía una estrategia sostenible para una veinteañera que vivía con ingresos limitados. Cada mañana, servía a las mismas personas un pobre desayuno. Pero el día siguiente, seguían con hambre. Le estaba poniendo una curita en una herida que necesitaba puntos de sutura.

Mientras que más de 100 millones de estadounidenses reciben asistencia social del gobierno, solo una institución tiene el potencial para hacer mella en la pobreza y en las personas sin techo: la iglesia. Piense en ello. El cuerpo de Cristo pudiera y debiera ser la fuerza más creativa y productiva de la sociedad. Aparte del transporte público, ¿dónde más convive el hombre de negocios con el artista, el ingeniero y el desempleado? La clave para involucrarse con los necesitados es involucrar primero a la iglesia.

¿Cómo debiéramos involucrarnos?

Curitas

Ideas para atender las necesidades inmediatas
Comida:
Organice una campaña de recolección de alimentos no perecederos en el trabajo, la iglesia o la escuela para recaudar donativos para un banco de alimentos. Pida a un restaurante o a un supermercado que done artículos perecederos como el pan del día anterior, carne, productos lácteos y verduras próximos al vencimiento.

Vivienda:
Ofrézcase como voluntario para servir en un refugio para personas sin techo o para mujeres maltratadas. Prepare una canastilla de artículos de bebé para embarazadas necesitadas, en la iglesia o en un vecindario de escasos recursos.

Ropa:
Organice en la asociación de vecinos, la iglesia o vecindario, una campaña de recolección de ropa en buen estado, y llévela a un centro de acopio con fines benéficos.

Suturas

Ideas para atender necesidades a largo plazo
Empleo:
Organice un taller en un centro comunitario sobre cómo preparar una hoja de vida, y distribuya volantes para promover el evento. Proporcione un modelo de hoja de vida y una lista de preguntas relacionadas con los empleos, para ayudar a los voluntarios a preparar los de los participantes. Pida a los voluntarios que traigan una computadora portátil, y asegúrese de tener por lo menos una impresora.

Educación:
Adopte una escuela. Algunos voluntarios pueden ayudar a dar clases gratis después del horario escolar a estudiantes cuyos padres trabajen hasta tarde. Si su iglesia está ubicada a poca distancia de una escuela, considere la posibilidad de iniciar un programa de lectura y de tutoría después de clases con la ayuda de voluntarios que ayuden durante la semana.

Atención de la salud:
Organice una feria de la salud en un centro comunitario, gimnasio o parque, y distribuya volantes para dar a conocer el evento. Proporcione exámenes físicos por enfermeras tituladas, limpieza de dientes por higienistas, consultas de fisioterapia, corte de cabello, masajes y arreglo de uñas. El objetivo es estimular un estilo de vida sano, al mismo tiempo que se crean relaciones y se da a los pobres un sentido de dignidad. También pueden participar clínicas de recuperación de enfermos y negocios fuera de la iglesia.

Hogares de acogida para menores:
Contacte a la oficina de ayuda a la familia de su condado para averiguar cuántas familias se necesitan para dar acogida a niños sin hogares. La iglesia sola puede resolver el problema. Por ejemplo, David Platt, autor de Radical, pidió a varias familias de su congregación en Alabama que ayudaran a cuidar a los niños que estaban bajo custodia del condado. Se necesitaban 150 familias, ¡pero más de 1.500 se anotaron!