Dios no quiere que nadie experimente la muerte eterna
(2 Pedro 3.9). Él nos amó tanto que ideó un plan para
liberarnos del yugo del pecado y darnos su perdón
para siempre.
En la Biblia, Juan 3.16 dice: “Porque de tal manera amó
Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para
que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga
vida eterna”.
Aun antes del principio del tiempo, Dios ya existía en tres
Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. No hay división
entre estas tres Personas. Aunque nos resulta difícil
entenderlo, esas tres personas son un solo Dios.
Jesucristo es el Hijo de Dios, Él también es Dios.
Entonces, cuando la Biblia dice: “Porque de tal manera amó
Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito”, vemos que
en verdad Dios se entregó a sí mismo.