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Guía para aprender a perdonar

Guía práctica para uno de los llamados más difíciles de la vida

por James Cain

Traición. Rechazo. Condena. Nadie pide ese trato, pero pocos están a salvo de recibir algunas heridas en la vida. Las circunstancias que requieren de perdón no están, por lo general, en nuestros planes. Pero, para obedecer fielmente a Cristo, tenemos que aprender a decir: “Te perdono”. La siguiente “guía” no es exhaustiva. Pero los consejos, las citas y los relatos recogidos aquí proporcionarán orientación en cuanto a la difícil orden del Señor de perdonar, no importa cuál sea la ofensa.

Mientras observaba a mis hijos jugar en un parque cerca de nuestra casa, se desarrolló un curioso drama entre dos mujeres y sus hijos.

Una mujer sostenía la mano de su hijo. La otra, más alterada, agarraba el codo del suyo. Ambos niños estaban con el ceño fruncido, con el mentón hacia fuera y las manos metidas en los bolsillos.

“Él dijo que lo sentía”, dijo la segunda madre. “Ahora dile tú: ‘Te perdono’, y dense la mano”. Ninguno de los dos se miraba a los ojos. Durante el silencio, la frustrada mamá comenzó a amenazar alteradamente a su hijo hasta que éste pronunció una o dos palabras. Aliviada, esta mamá los envió de nuevo al parque, y luego se lamentó con su amiga sobre la dificultad de llegar a los corazones de sus hijos. “Sé que el necesitaba hacerlo”, suspiró, “pero si no lo hizo de corazón, ¿qué sentido tiene?”

Era una pregunta válida. Después de todo, el “te perdono” que dijo su hijo era tan sincero como el “lo siento” de la respuesta del otro. Este incidente me recordó que saber que hay que perdonar no es la parte difícil; perdonar de verdad, sí que lo es. El punto, después de todo, es la reconciliación —la comunión restaurada y la herida sanada— que resulta de la práctica de esta disciplina. Al final, el perdón cambia más a quien perdona que al perdonado.

Esto es así, porque el perdón nos obliga a reconocer nuestra impotencia, y a confiar en la justicia de Dios. El niño que se resistía a perdonar sabía instintivamente que la debilidad no es, por lo general, considerada una virtud. Buscar la venganza nos hace sentir fuertes. Perdonar, por el contrario, reconoce que es posible que no recibamos la “justicia” que pensamos que merecíamos.

El cambio también se debe a que el perdón crea un espacio para la comunión restaurada. Renunciar a nuestro reclamo contra el ofensor nos lleva de la debilidad a la fortaleza, ya que invitamos a la paz del Espíritu Santo a restaurar nuestra relación con Dios y el prójimo. Negar el perdón, en cambio, rompe la comunión no solo con nuestro adversario, sino también con nuestro Padre celestial (Mr 11.25).

Un rato después, mientras mis hijos y yo dejábamos el parque, vi que los niños estaban jugando otra vez. Sonreían y reían como si nada hubiera sucedido. Aunque el proceso no siempre se vuelve tan fácil, el perdonar —y recibir perdón— había hecho un espacio para su amistad.

La mayoría de las personas sufren heridas mucho más profundas que las del caso del parque. Los obstáculos para perdonar serán mucho más grandes, y el costo mucho más alto. Pero el punto sigue siendo el mismo: cuando perdonamos, hacemos posible que una relación se renueve, si no con la persona que perdonamos, entonces con la Persona que nos ha perdonado.

Consejo no. 1: Perdone y recuerde

Por lo general, ponemos juntas las palabras “perdonar” y “olvidar”, pero para perdonar de verdad, tenemos que recordar. El apóstol Pablo dice que nuestro deber de perdonar a los demás depende de recordar el perdón que recibimos de Dios. “De la manera que Cristo os perdonó”, escribe, “así también hacedlo vosotros” (Col 3.13). No solo debemos recordar que Dios nos perdona, sino también imitar cómo Él lo hace: con misericordia, con generosidad, y por completo.

Podemos sentirnos tentados a mantener un “registro de agravios”, pero el amor impide eso (1 Co 13.5). El mundo incrédulo tiende a alimentar rencores contra quienes nos han causado algún mal, pero como seguidores de Cristo, perdonamos con generosidad sin esperar nada a cambio.

Aplicación: Perdone por completo, haga borrón y cuenta nueva. Perdonar no significa olvidar la ofensa. Después de todo, usted es humano, y no puede olvidar totalmente. Peor aun, pretender que nunca sucedió nada malo, impide que haya sanidad. Cuando recuerde la falta cometida contra usted, véala como una oportunidad para recordar la gracia de Dios para con usted, y por medio de usted para con el ofensor.

Consejo no. 2: No se limite a decir unas simples palabras

Desde la perspectiva cristiana, el perdón requiere mucho más de nosotros que unas breves palabras. El escritor Thomas Watson dio una respuesta sorprendente a la pregunta: ¿Qué es el perdón? Él escribió: “Perdonamos cuando luchamos contra todo pensamiento de venganza; cuando no pensamos hacer ninguna mala jugada a nuestros enemigos, sino que les deseamos lo mejor, nos afligimos por sus calamidades, oramos por ellos, buscamos la reconciliación con ellos, y nos mostramos listos todo el tiempo para aliviarlos”. En otras palabras, el perdón requiere de una acción misericordiosa interior antes de que podamos llevar a cabo una acción misericordiosa exterior (véase el consejo no. 4). Gran parte de este trabajo interior puede hacerse sin el conocimiento del ofensor. La frase de Watson “luchar contra”, reconoce lo extenuante que puede llegar a ser el perdón, exigiéndonos que nos opongamos de forma activa y enérgica a la inclinación natural de agredir física o verbalmente a la otra persona, o de retirarle nuestro afecto.

Aplicación: Evite atacar a los demás o apartarse de ellos, y busque oportunidades para celebrar los triunfos de su ofensor. No se alegre cuando esta persona sufra, sino acompáñela en su aflicción. Trate de “aliviar” sinceramente a esa persona, y busque el momento adecuado para la reconciliación. Todo este trabajo del corazón le permitirá a usted, cuando llegue el momento, ofrecer un perdón auténtico.

Consejo no. 3: Comience con poco

Practique el perdonar a otros por sus pequeñas faltas a lo largo de cada día, tales como que otro conductor se le adelante en el tráfico quitándole su derecho en la vía, o que reciba una ofensa no intencional. Si lo hace, eso transformará poco a poco su corazón con el tiempo, haciendo posible que perdone a otros cuando surjan conflictos más grandes y más serios.

Consejo no. 4: Evite guardar rencor

Podríamos tener la tentación de no hacer caso a la falta cometida contra nosotros, asumiendo la responsabilidad total o parcial. Frases como: “probablemente me lo merecía”, o “tiene que haber sido cosa de los dos”, puede ocultar los sentimientos reales. Este falso proceder parece ser sabio, pero sepultar el dolor planta semillas que producen después un fruto amargo.

Aplicación: Cuando usted reciba un agravio, busque la oportunidad de hacer algo en bien del ofensor. Orar por el ofensor es un buen comienzo. Hacer esta obra de amor y misericordia hará más fácil desarraigar el resentimiento.

Consejo no. 5: Busque misericordia más que justicia

En nuestra cultura, que aplaude la venganza antes que la misericordia, la idea de la justicia bíblica se les escapa a muchos, incluyendo a los cristianos. Algunas personas utilizan frases como: “el castigo debe ser proporcional al delito”, y concluyen falsamente que la justicia y la misericordia no pueden coexistir. Estas personas ignoran la estrecha conexión que debe haber entre ambas, como lo ilustra la Biblia mediante expresiones de profundo perdón cuando pudo haberse hecho “justicia” mediante la violencia.

Pensemos en José (véase Gn 37, 39–47). Imaginemos su historia contada dentro de las normas culturales de hoy. En vez de perdonar a sus hermanos, José habría ejecutado su largamente esperada venganza por medio de una cruel venganza o de una larga batalla legal. Esto puede sonar ridículo a nuestros oídos, pero las películas y los libros (las “biblias” del mundo de hoy) cuentan historias semejantes todo el tiempo. ¡Cuánto más grande y más conmovedora es la historia del José real! Él prefirió perdonar cuando nadie le habría negado su derecho de vengarse.

Aplicación: ¿No le ofrece su vida oportunidades semejantes para perdonar? Un compañero de trabajo exagera sus logros, y recibe un ascenso que debió haber sido de usted. Alguien traiciona su confianza, y le hace perder a un amigo. Un cónyuge miente, poniendo en peligro el matrimonio y la familia. No importa qué tan problemático pueda ser el caso, deje que Dios le revele la manera de cómo la misericordia y la justicia pueden combinarse.

Consejo no. 6: Perdone a sus enemigos

En la mañana del 2 de octubre de 2006, Charles Roberts entró en una escuela Amish de Nickel Mines, Pensilvania. Un poco más de media hora después, cinco niñas estaban muertas, cinco más heridas, y la paz de la comunidad hecha añicos para siempre.

Sin embargo, el mismo día, mientras que los cuerpos seguían sin enterrar, se escuchó decir a un abuelo Amish a sus parientes jóvenes: “No debemos pensar mal de este hombre”. Roberts se había quitado la vida durante la crisis, y en los días que siguieron, la comunidad trató con misericordia y perdón a su familia, asombrando al mundo por su benignidad.

La respuesta Amish de misericordia y perdón fue extraordinaria por su singularidad en un mundo fascinado por la justicia. Uno de los autores del libro Amish Grace (La misericordia de los Amish), Donald Kraybill, descubrió que la respuesta no era sorprendente sino natural. Dice que el perdón está entretejido en la cultura Amish. Su vida comunitaria exige un espíritu de perdón, y por eso lo practican como un estilo de vida, cultivándolo, como lo requiere la Biblia.

No todas las personas tienen un enemigo, es decir, a alguien que las haya agraviado continuamente, con malicia, sin pensar en el bienestar de ellas. Si usted tiene un enemigo, la obra del perdón comienza con una oración para recordar la gracia de Dios hacia usted. Una de las tareas del Espíritu Santo es “convencer al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Jn 16.8). Solo Él puede producir el cambio de corazón necesario para que podamos ver nuestro pecado, reconocer la justicia de Cristo, y ver que el juicio le pertenece a Dios.

Aplicación: La mayoría de nosotros no tenemos enemigos, pero debemos preparar nuestros corazones para el duro trabajo de perdonar. Pídale a Dios que le muestre su propio pecado, y le recuerde su gracia. Y así, el día que sea lastimado, busque a su ofensor y, con la conciencia de sus propias fallas, le pida perdón. Ore por el bienestar de esa persona, no solo para que vea el error que cometió, sino también para que Dios la proteja y prospere. Apresúrese a brindar misericordia, deje la justicia en manos de Dios, y asegúrese de no permitir que el resentimiento halle terreno fértil en usted.

 

22 comments
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  • November 25, 2012 09:36 PM

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    PADRE TE PIDO PERDON POR TODO Y PIDO QUE LO PERDONES A CHRIS X TODO EL DAÑO Y OFENSAS K ME HA ECHO LE DESEO LO MEJOR DE ESTA VIDA
  • September 28, 2011 11:45 PM

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    necesito tanto que una persona me perdone le pido a DIOS que lo aga porque lo amo
  • September 25, 2011 07:55 PM

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    gracias por esa ensenanza de verdad ha tenido fruto en mi vida, la comparti con un familiar y le ministro hasta tal punto que el Senor ha tocado su vida primero porque se que ella lo va ha recibir como su salvador, segundo este mensaje ha sido de sanidad interior para las dos ,
  • September 25, 2011 12:41 PM

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    Que dificil es perdonar, para mi es complicado, cuando me encuentro con esa persona mi sistema nervioso se altera de tal manera
    que me aislo, busco la soledad, me encomiendo al Señor, no puedo dejar de alterarme, un dia me segue tanto que casi choco con otro carro, Que la gracia de Dios legue a mi corazon y pueda encontrar la paz...
  • September 24, 2011 11:51 PM

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    Yo le pido a mi DIOS que me de el don del peron para una perona que me hizo mucho dano que por culpa de ella me quede sin trabajo y ya tiene 5 anos de eso y no he podido conseguir trabajo yo ya la perdone pero dentro de mi siento que me falta algo
    para poder hacerlo por completo le pido a dios que me de un corazon conforme al de el para sentirme libre de todo mal sentimiento
    alabado se mi DIOS AMEN
  • September 24, 2011 09:02 PM

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    bendito Dios x tu palabra,estoy pasando un momento critico con mi familia, me alejo de heyos x alguna herida que me causaron y luego kieren que los perdone,pero enmi yega una indiferencia acia la persona,tanto que ciento que no tengonada que perdonarle,solo kiero matenerme lejos de la persona,portemor apasar lo mismo otra ves,y me confundo y no pormi sino por que ciento que asi estamos vien x favor puede darme una respuesta hermano,
  • September 22, 2011 09:07 PM

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    agradezco a Dios por este articulo, fui muy herida por una familia, oro cada dia por ellos pero no se como acercarme ya que cuando intento es muy notable su rechazo, cuando me encuentro con alguno es muy notable mi asombro, los he perdonado, pido la oracion por una reconciliacion, realmente abrigo la esperanza de un cambio en las relaciones.
  • September 19, 2011 12:46 PM

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    no puedo perdonarme ami misma necesito que me ayuden
  • September 16, 2011 10:23 PM

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    Que hermosos seria el mundo si todos aprendieramos a perdonarnos,,, ademas pienso que no deberia existir la palabra perdon, solo amor y mas amor y cuando amemos de verdad al projimo no guardaremos rencor y nadie nos tendra que pedir perdon... ya que no conoceremos la palabra ""resentido"".Bello articulo y que Dios lo siga usando maravillosamente.
  • September 16, 2011 04:21 PM

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    hermoso voy a practicarlo gracias,
  • September 15, 2011 12:33 PM

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    gracias padre que permites que el doctor de mensajes de aliento a todas las personas que lo necesitan bendito sea tu nombre por siempre senor alabado sea Dios amen
  • September 11, 2011 02:30 PM

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    excelente explicación y recomendaciones, ahora a ponerlas en practicas....!
  • September 08, 2011 07:57 PM

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    a mi me ha costado mucho perdonar, creo que todavia tengo una pena grande en mi corazòn, poro anoche camino a mi casa escuche en la radio este mensaje del pastor Charles, perdonar las heridas injustas y me quede pensando..... Solo le pido a DIOS que sane mi corazòn y no se llene de rencor. gracias mi Dios enviarme este mensaje por radio, y espero practicarlo solo que aveces siento que no soy capaz.. muchas bendiciones y cariños.
  • September 08, 2011 04:38 PM

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    me encanta estoo
  • September 07, 2011 01:07 PM

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    gracias hermano su predica fue muy util el espiritu santo a medida k usted hablaba obraba en mi vida . gracias
  • September 07, 2011 03:15 AM

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    Gracias hermano!!!
  • September 05, 2011 09:49 AM

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    Que bueno esta este escrito, me hizo recapacitar en el tema del perdon que es tan dificil a veces practicarlos. Que Dios todo poderosos nos de esa convicccion del perdon para vivir con el projimo tal como Dios quiere. Alabado se a Dios!!!!!!!
  • September 03, 2011 05:06 PM

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    VERDADERAMENTE que el perdon es la cura de muchas enfermedades tanto fisicas como espirituales .Me lleno de alegria al saber que predonar yperdonarnos a nosotros mismos es una cura para que podamos recibir lo que Dios quiere hacer con cada uno de nosotros.Ypor supuesto que tambien la falta de perdon es la causante de muchas separaciones de familiares y amistades, y aparte tambien nos causa muchas enfermedades tan omas graves que el cancer.ES por esta razon que uno con todos los que particaron en este comentario.Ruego aDIOS para Que todos los que necesitan de esta medicina resiban una bien grande dosis de esta receta que sellama perdon.GRACIAS Tambien a las personas que son usadas y se dedican allevar acabo este mensaje que DIOS los bendiga siempre .
  • September 03, 2011 11:57 AM

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    Brother James Cain, sea super abundantemente bendecido! por esta increible enseñanza del perdon!..Gracias al ministerio del Rev. Charles Stanley tambien por la oportunidad!..
  • September 02, 2011 10:56 AM

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    Muchas gracias a quien escribio este artículo, que el Dios misericordioso y justo te siga usando. He escuchado la voz de Dios en mi momento de mayor tristeza y enfrentamiento en mi vida con la lucha de saber perdonar. Dios te bendiga de todo corazón lo deseo
  • September 02, 2011 08:23 AM

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    muy aparte de lo que la Biblia ensenia respecto al perdon, el ejemplo de mi padre y mi madre me han servido para vivir libre del rencor, venganza y enojo.
  • September 01, 2011 08:47 PM

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    super !! de Bogotá Colombia

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