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Lecciones de paz y esperanza al final de la vida

Una conversación con Trudy Harris, enfermera de pacientes terminales

por Cameron Lawrence

Tan cierto como que después del día viene la noche, la muerte nos vendrá a todos. Para quienes confiamos en Cristo para salvación, la muerte es solo una transición, como pasar de una habitación a otra, al amoroso cuidado de Dios Padre. Trudy Harris, enfermera desde hace mucho tiempo, y ex presidenta de la Hospice Foundation for Caring (Fundación para los Cuidados de Hospicio), ha sido testigo del paso de centenares de personas de esta vida a la otra. Aquí responde preguntas sobre sus experiencias como enfermera, y de las lecciones aprendidas.

EN CONTACTO: ¿Cómo llegó a ser enfermera de pacientes terminales?

TRUDY HARRIS: Durante un tiempo en el que hice una pausa de mi profesión de enfermería para criar a mis hijos, el padre de mi esposo fue diagnosticado con cáncer terminal. Él me preguntó si su padre y su madrastra podrían venir a quedarse con nosotros durante ese período, y por supuesto le dije que sí. Yo había escuchado hablar y leído sobre una nueva manera de cuidar a los pacientes terminales en casa, y me había atraído mucho la sencillez de esa idea. Sabía que había un nuevo programa de pequeños hospicios en nuestra ciudad, así que les hice una visita para preguntar acerca de sus servicios. Gracias a Dios, la directora del programa era mi vecina, la cual aceptó admitir a mi suegro en el programa, y que yo fuera su enfermera. Para cuando él murió, varias semanas después, yo ya me había enamorado del programa. La atención que recibió fue maravillosa, tierna, inteligente, y ello le dio la sensación de paz y presencia de Dios. Una de las enfermeras me dijo que yo había nacido para ser enfermera de hospicio, y me sugirió que trabajara con ellos. Supe de inmediato que esto era una respuesta a la oración.

Cuando estudiaba enfermería, me dijeron muchas veces que debía hacerme "enfermera de cabecera". La directora de enfermería me dijo: "Fuiste hecha para ser la enfermera de cabecera de los hijos de Dios". Cuarenta años más tarde, como enfermera de hospicio, me encontré de nuevo con la directora. Me preguntó si recordaba lo que me había dicho en la graduación. Y sí, así era.

¿Qué lecciones ha aprendido usted de los enfermos terminales?

Los enfermos terminales no desean haber trabajado más tiempo, ni haberse esforzado más. Desean haber perdonado antes, y haber sido más compasivos. El perdón y la comprensión que he visto en los pacientes y en sus familias han sido una verdadera lección para mí, y me ha mostrado la libertad que logran quienes demuestran misericordia y amor a los demás. Quienes tuvieron una muerte más tranquila, practicaron la ley del amor; fueron muchos los días en que me alejé de la cabecera de un moribundo, tras haber aprendido a amar mejor, en vez de esperar el mañana que pudiera no venir. Vivamos cada día como si fuera el último, y un día acertaremos.

¿Qué ha aprendido usted acerca de Dios por medio de esta experiencia?

Decíamos con frecuencia que una podía convertirse en una enfermera de hospicio, y no ser creyente, pero que no podía mantenerse como enfermera de hospicio y no ser creyente. Todo lo que vi, escuché y aprendí junto a un enfermo terminal aumentó mi fe tremendamente. Entendí el corazón misericordioso de Cristo como nunca antes. Vi hasta dónde iba Él para salvar a todas y cada una de las almas que había creado. Vi la manera como hacía posible que personas, a las puertas de la muerte, cambiaran y reconocieran el rostro de Él por primera vez en sus vidas. Llegué a entender que no tenemos ningún conocimiento en absoluto sobre lo mucho que Dios nos ama, y lo mucho que Él quiere que estemos con Él en el cielo por toda la eternidad. Cada paciente bajo mi cuidado aumentó mi fe de una u otra manera, sin importar lo que había sido su vida antes.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido en su trabajo?

La mayor sorpresa, al comienzo, fue la intimidad que veía entre el moribundo y Dios. Al principio, traté de restarle importancia a todas las experiencias que compartían conmigo, pensando que seguramente los medicamentos, la deshidratación, o la enfermedad misma, estaban causando algunas de las cosas que les escuchaba decir. Pero, poco a poco, y sin ninguna duda, caí en cuenta de que ver ángeles, oír música hermosa, y experimentar la presencia de seres queridos que habían muerto años antes, era muy real. Fueron experiencias compartidas por jóvenes y viejos por igual, sin importar la cultura o su trasfondo, y todas eran tan parecidas, tanto en contexto como en el consuelo experimentado por cada paciente, que no podían ser ignoradas.

También me di cuenta de que muchos que no habían tenido ningún trasfondo educativo, espiritual o intelectual, eran iluminados por las cosas de Dios de maneras que podían explicarse solo a través del toque del Maestro. Desde un punto de vista humano, pensamos que tenemos todas las respuestas y que conocemos muy bien la mente de Dios. Lo que llegué a aceptar es que, cuando la Biblia nos dice que "vemos por espejo, oscuramente", y que "nuestros caminos y los caminos de Dios" no son los mismos (1 Co 13.12; Is 55.8), tiene mucha razón. Dios tiene un plan diferente, del cual nosotros no tenemos, a menudo, un conocimiento particular.

¿Por qué cree usted que a algunas personas les resulta difícil creer en los encuentros que los moribundos tienen con ángeles u otros mensajeros de Dios?

Nosotros, como personas, nos conformamos con lo que dice el mundo, y muchas veces no nos hemos permitido experimentar y aceptar todos los caminos que el mismo Dios nos muestra cada día. Estamos demasiado ocupados para notar o comprender, así que cuando oímos hablar de que estas cosas suceden, pueden parecer demasiado extrañas a nuestra propia experiencia, y por eso no las aceptamos.

La gente tiene ideas preconcebidas acerca de Dios —de quién es Él, de lo poderoso que es, de cómo piensa, de cómo nos juzga. Tienen muy poca comprensión real acerca del "hijo pródigo" o de la "oveja perdida", de que habla Cristo en su Palabra. La verdad de que Él vino a la tierra para vivir entre nosotros, para convertirse en un ser humano como nosotros, y de que es Dios al mismo tiempo, es algo que muchas personas que asisten a la iglesia con regularidad no entienden; creen que están viviendo de la manera en que Él nos llama a hacerlo. Dios se nos presenta de maneras muy diversas que Él sabe nos acercarán a Él de una manera más tranquila. La tierra y los cielos, y toda la creación le pertenecen, para hacer su voluntad. El hecho de que Él permita que personas que están muriendo experimenten todo esto de una manera hermosa, puede ser difícil para aquellos que todavía no entienden el corazón de Dios.

A quienes caminan con Cristo y hablan con Él como su amigo y Salvador cada día, les resulta más fácil ver lo que Él nos está mostrando. Esa clase de relación hace que sea más fácil encontrar el consuelo que Él quiere que tengamos todos los días, tanto nosotros como quienes nos rodean.

¿Qué puede usted decir acerca de la diferencia que hay entre las personas que tuvieron una vida de fe, y las que no la tuvieron, cuando llegan al final de su vida?

Las personas están buscando a su Dios durante toda su vida, lo sepan o no. Puesto que estamos hechos a su imagen y semejanza, no estamos completos hasta que Él sea el centro de nuestra vida. Buscamos a Dios, que es amor, aceptación, perdón, compasión y misericordia, sin saberlo, a veces. Solo cuando la persona tiene la gracia de su conocimiento, ya sea tarde o temprano en la vida, son capaces de encontrar la paz. El regalo no es que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos haya amado primero.

¿Cómo ha afectado su trabajo la manera en que ve a las personas en general?

El cuidado a los pacientes de hospicios nos ayuda a ver desde una perspectiva muy nueva la forma como Dios se relaciona con todos nosotros a diario. Mi primer libro, Glimpses of Heaven (Vislumbres del cielo) se refería principalmente a la presencia de Dios en la vida de los enfermos terminales. More Glimpses of Heaven (Más vislumbres del cielo) se concentra en las maneras como Dios se nos presenta por medio de otros en nuestra vida diaria. La experiencia de ver, de cerca, la intimidad del amor de Dios para con todas sus criaturas, es una revelación en muchos niveles, y me ha ayudado a verlo en tantas personas como nunca antes; también me he dado cuenta de que Él se muestra a sí mismo en las personas, en las circunstancias, y en todas las otras maneras que Él sabe que nos atraerán más a Él.

¿Ha cambiado con los años su perspectiva en cuanto a la muerte?

Por alguna razón, la muerte nunca me ha asustado. La pérdida de un ser querido o de un amigo siempre es muy triste. Pero al ver la íntima conexión con Dios de cientos de hombres, mujeres y niños cuando mueren, solo ha fortalecido mi fe en todas las cosas que la Biblia promete en cuanto a la eternidad. Escuchar decir a una niña a sus padres que Jesús la tiene de la mano y que ella va con Él, es un milagro en sí mismo. Ver a un esposo, cuando deja este mundo, esbozar una amplia sonrisa y tender la mano a la esposa que murió antes que Él, es hermoso. Escuchar a un hombre decir que su hijo que está pagando cadena perpetua en la cárcel lo visitó hoy en su cuarto (cuando se sabe que eso no es posible), y verlo morir en paz el día siguiente por esa razón, es ver el corazón de Dios de cerca y de una manera personal.

¿Qué consejo daría a nuestros lectores en cuanto a la muerte de sus seres queridos? Que lean la Biblia, y que descubran lo que Jesús dice acerca de la eternidad, y de todo lo que tiene previsto para nosotros: "No se turbe vuestro corazón. Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo; voy, pues, a preparar lugar para vosotros… para que donde yo estoy, vosotros también estéis; en la casa de mi Padre muchas moradas hay" (Mt 28.20; Jn 14.1-4).

Cuando los seres queridos estén muriendo, que estén con ellos, que los escuchen, que sean las mismas personas que siempre fueron con ellos. Si les contaban chistes, que les cuenten más. Que si desean haber podido hacer otra cosa que no pudieron, que hagan que suceda. Como me dijo un paciente: "Morir es como ir de la sala de estar al comedor —nada de medir el comienzo ni el final. Eso del tiempo no es tal". La gente tendrá temor solo si usted lo tiene. Haga el viaje con ellos, y refléjeles el amor de Dios. Entonces morirán en paz, sin temor.

8 comments
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  • March 29, 2011 01:58 PM

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    mi nombre es maria escucho elprograma todos los domingos yme llena de mucha paz yeste mensaje me llena el corazon de mucha alegria.vivo envirginia me gustaria reunirme en una iglesia cercana ami casa
  • March 21, 2011 11:35 PM

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    Pura verdad,aumetame la FE oh DIOS-TODOPODEROSO en JESUCRISTO tu hijo,nuestros REY reinante y SALVADOR, Amen.
  • March 21, 2011 03:53 PM

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    soy una persona muy miedenta a los hospitales a las salas de recuperacin me deprimo mucho estar serca de un emfermo mi esposo hace poco tenia su padre internado y el me dijo que el notaba que le tenia asco a su padre me senti mal y asepte que no tengo acercamiento hacia ningún enfermo por que soy miedosa no se como explicarlo hace dos años mi abuelo sufrio una tronbosis y estuvo muy grave y estube asu lado cuidanlo y pase por una depresion muy fuerte ;y si que este es un tema que en lo personal me a tocado muy fuerte se que dios esta mandanme a ser diferente .gracias por tan lindo mensaje la verdad que dios es tan grande en su misericordia y tengo que sacar este miedo de mi y dios ya esta ayudandome con tan lindo mensaje le pido a mi padre celestial bendiga a todas las enfermeras que con tanto amor y conpacion quidan de un enferme dios la bendiga .
  • March 15, 2011 09:40 AM

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    Este mensaje ha llenado los ojos de lagrimas y mi corazon de alegría, me ha hecho entender verdaderamente que es lo que deseo, y es estar cerca de personas cuando pasan por este proceso, quizas no tenga el coraje para inyectar a alguno, pero de alguna manera debo acompañarles mientras esten pasando por esto. Solo que aun no se como ni de que forma, quiera el señor y el me permita poder encontrar la forma de estar cerca de ellos al prepararse para esta transición.
  • March 14, 2011 05:57 PM

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    este mensaje me ha ayudado a entender y a comprobar que DIOS manifiesta su presencia y su amor a traves de nosotros mismos cuando ayudamos a alguien en necesidad, cuando oramos por alguien cuando servimos a alquien en el momento preciso es por que Jesuscristo nuestro senor lo esta haciendo a traves de nosotros. Como asistente de enfermera he tenido muchas experiencias similales y este articulo me ha ensenado, me ha confirmado y me ha motivado a seguir amando lo que hago pues DIOS en todo momento me usara para ayudar a mi projimo voy a hacerlo aun con mas Amor. Gracias.
  • March 08, 2011 09:51 AM

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    Al leer esta entrevista llegaron a mi mente tantos recuerdos de los dias en que mi madre estubo en el hospital, una manana al despertase me dijo; que su madre y su abuela estubieron sentadas junto a ella toda la noche (ellas estaban muertas ), ese dia cuando ella murio, los medicos me comentaron la paz tan grande que tenia mi madre al momento de morir, su rostro paresia sonreir. Llore mucho al leer este articulo , pero se que algun dia la vere, pues su fe en Dios era tan grande que no tenia temor amorir.
  • March 08, 2011 03:54 AM

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    Que mensaje mas precioso y bendecido: No le tengo miedo a la muerte se tengo en mi corazon al Senor y tengo fe que los angeles vienen por mi en mi tiempo de irme al verdadero hogar estoy escribiendo y me siento feliz de decir me voy a casa. Tengo 74 anos con todo lo que he tenido me gozo de poder ayudar a las personas en sus ultimos momento de partir., nunca he estudiado sobre este tema, es un don que me regalo El Espiritu Santo.
  • March 07, 2011 10:29 PM

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    excellent.

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